
Hoy no tengo ni inspiración ni distorsión en mi cabeza, solo existe una imagen... la de una mujer desnuda tirada en la cama con toda la belleza de su ser y su cuerpo, dejando que las luces acaricien su grandeza y mis ojos distorsionen su creación. Fui, soy y seré un espectador mas de esta escena durante toda una vida... hasta que alguien sacuda mis ideas y borre ese cuadro de está cabeza.
-el koko-